Señales de alerta

1
Le cuesta mantener el contacto visual.
2
Puede no tener lenguaje, y si lo tiene, presenta alteraciones.
3
No atiende cuando se le llama por su nombre, a veces parece que no oye.
4
Se ríe sin motivo aparente.
5
Indica necesidades llevando de la mano.
6
Llamativa hiperactividad física o extrema pasividad.
7
Apego inusual a algunos objetos.
8
Se entretiene con juegos repetitivos, como alinear objetos o girarlos.
9
Tiene rabietas difíciles de controlar.
10
No demuestra interés por relacionarse con otros niños.
11
No tiene miedo al peligro.
12
Se resiste a los cambios, poca flexibilidad de pensamiento y actuación.
Los principales indicadores de autismo incluyen alteraciones en el desarrollo de la comunicación y el lenguaje, alteraciones en la socialización, así como patrones de conducta e intereses restringidos y repetitivos.

Si bien estas señales de alerta de forma aislada pueden no significar que haya un trastorno del espectro del autismo, la suma de varias de ellas debe alertar del riesgo de estar dentro del espectro autista.

Las señales de alerta son:
Relación y comunicación social:

• No establece contacto visual correcto.
• Ausencia de sonrisa social (a los tres meses).
• Falta de ansiedad ante extraños (sobre los nueve meses).
• Falta de interés en juegos interactivos simples como “cucú-tras”.
• Imitación limitada o nula de gestos o acciones de otras personas.
• No atiende a su nombre.
• No señala con intención de pedir o compartir algo.

Juego:

• Dificultad en la imitación de acciones con objetos.
• Falta de juego funcional.
• Actividades de juego inusuales y repetitivas (alinear objetos, darles vueltas constantemente…).
• Ausencia de juego simbólico o de ficción.
• Prefiere jugar solo.

Lenguaje:

• Ausencia, retraso o desarrollo atípico del lenguaje.
• No balbuceo, especialmente balbuceo social recíproco.
• Lenguaje repetitivo (ecolalias).
• Déficit en la comunicación no verbal (no sonrisa social, no señalar…).
• Escaso nivel de comprensión.
• Regresión del lenguaje ya adquirido.
• Tono de voz inusual.
Utilización de las funciones sensoriales o motoras:

• Estereotipias (movimientos, posturas o voces repetitivos o ritualizados sin un fin determinado).
• Comportamientos ritualistas, inflexibles, resistencia a los cambios.
• Nivel de actividad muy bajo o muy alto, retraso en la motricidad fina y gruesa.
• Reacciones emocionales inapropiadas.
• Patrones posturales extraños (andar de puntillas…).
• Rabietas frecuentes sin causa aparente.

• Hiposensibilidad o hipersensibilidad a los sonidos u otras formas de estimulación sensorial (le molesta que le corten la uñas, el ruido del aspirador…).

Alteración de funciones relacionadas con el sueño, la comida y la atención:

• Dificultad para conciliar el sueño.
• Despertar nocturno.
• Somnolencia diurna.
• Hiperselectividad alimenticia (rechazo absoluto a probar nuevos alimentos, fijación con determinadas texturas, sabores, olores…).
• Hipersensibilidad o hiposensibilidad (acumulación de alimentos en la boca, busca sabores fuerte...).
• Alteraciones en el ritmo de la comida (falta de sensación de saciedad, comen de manera compulsiva y muy deprisa o por el contrario, de forma desganada y muy lenta).

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